6 errores comunes cuando diseñas tu marca personal.

errores en el diseño de marca personal

¡Hola!

Soy Mónica, fotógrafa y diseñadora.

Ayudo a pequeñas marcas creativas y conscientes a contar sus historias con un diseño minimalista, emocional y estratégico.

En mi mi blog comparto recursos sobre branding, Squarespace, y fotografía. Y en mi web puedes conocer un poco más sobre mí y cómo puedo ayudarte a elevar tu branding y tu web en Squarespace.

Sitio webInstagramPinterest

Te traigo un post sobre los principales errores al diseñar una marca personal…¡vente, te lo cuento!.

Con toda la información disponible en internet hoy en día, es muy fácil investigar sobre ciertos temas y formarnos aunque sea mínimamente en ellos. En nuestro ámbito emprendedor esto nos permite avanzar muchísimo en los inicios, cuando todavía no tenemos claro si nuestro proyecto va a ser viable ni contamos con un presupuesto para invertir… y uno de los aspectos que más se trabajan en modo DIY es el diseño gráfico. 

Esto está muy bien porque, aunque el branding visual de tu marca es una de las primeras cosas que tu público va a percibir, no recomiendo invertir en un diseño profesional hasta que ya lleves como un año con tu proyecto y tengas muy claros tu historia de marca, tus valores y tu público. Por supuesto, esto no tiene que ser así siempre… si desde el principio tienes las cosas muy claras, puede ser una muy buena idea invertir en un buen diseño desde la arrancada. Pero, si todavía tienes trabajo que hacer para definir mejor tu proyecto y tus objetivos o, sencillamente, no cuentas todavía con un presupuesto suficiente para contratar un diseño profesional, puedes asumir tú misma el branding visual de tu marca. 

Es por eso que hoy quiero hablarte de los principales errores que veo cuando se diseña un branding en modo DIY (y algunas soluciones), para ayudarte a que la marca que diseñes sea lo más resultona posible y te ayude a avanzar y crecer en tu proyecto.



1. No tienes bien definida tu marca

Como dije, muchas veces cuando estamos empezando no tenemos muy claro qué define y distingue a nuestra marca, ni a qué público específico queremos dirigirnos. También sucede que pensamos que lo que necesitamos es un diseño bonito cuando, en realidad, lo que realmente nos va a servir para nuestros objetivos de negocio es un diseño estratégico. ¿A qué me refiero con esto? A que de nada sirve tener el diseño más bello del mundo si no representa adecuadamente la historia de tu marca y sus valores, y no le habla directamente a tu público. 

Al final, el diseño gráfico es comunicación visual, y si el mensaje visual no se corresponde (y refuerza) el mensaje verbal de tu marca (ese que comunicas por medio de publicaciones en redes sociales y en tu web, por ejemplo) terminarás creando una imagen confusa de tu marca, y generando ruido en todo tu proceso de comunicación.

En cambio, cuando toda tu comunicación  (tanto la visual como la verbal) es coherente y tus mensajes se refuerzan mutuamente, sucede la magia: tu marca se posiciona claramente en la mente de tu audiencia, generas reconocimiento de marca, memorabilidad y a tu público le es más fácil reconocerte e identificarse contigo. Y todo esto, lógicamente, hace que te sea más fácil encontrar clientes (o que ellos te encuentren a ti), que puedas tener mejores tarifas, y que tu negocio prospere.

Es por eso que trabajar con alguien que te ayude a definir tu negocio desde los cimientos es vital (alguien como Roinmar, por ejemplo) y que, dentro de mi mi proceso de diseño de branding, la sesión de estrategia inicial es el primer paso: porque es fundamental tener muy claro lo que define tu marca, para poder hacer un diseño verdaderamente estratégico y con sentido.



Solución:

Trabaja con alguien como Roinmar que te ayude a definir conceptualmente tu marca y tu modelo de negocio y, en caso de que no puedas permitírtelo, utiliza algunos de sus recursos gratuitos para que lo hagas por tu cuenta. Sea cual sea tu caso, es vital que te concentres primero en esta etapa,antes de pasar al diseño gráfico.



2. Quieres que el logo cuente toda la historia de tu marca

Tu logo debe ser la síntesis gráfica de tu marca, pero ojo: debe ser la síntesis de su esencia, y no necesariamente de lo que haces. Como explico en este post sobre las características de los buenos logos, “un logo no es una imagen que deba describir cada aspecto de tu negocio, ni es una ilustración detallada de todo lo que hace, ni debe representar literalmente todos los conceptos que hay detrás de esa marca.” 

Es decir, un logo debe comunicar los valores de tu marca, esos que son relevantes para tu audiencia (por ejemplo, sostenibilidad, simplicidad, un espíritu clásico o moderno, empatía y calidez humana, etc.) y no necesariamente a qué te dedicas (si eres fotógrafa no tiene por qué incluir una cámara, o si creas prendas de vestir artesanales no tiene por qué incluir una máquina de coser). Lo que haces lo puedes comunicar más fácilmente con el tagline de tu marca, con un encabezado, o con el mensaje verbal de tu web, pero el espíritu de tu marca lo puedes comunicar muy rápidamente con un logo sintético y que realmente lo represente. 


Solución:

  • Para  ayudarte a pensar en elementos gráficos que representen la personalidad de tu marca y que no sean del tipo “una casita para una decoradora”, haz una lista de los valores de tu marca (de 3 a 5) y busca imágenes y gráficos que sientas que comunican esos valores pero no de una manera literal… aquí se trata más de conectar con emociones y menos con explicaciones. 

  • Para este proceso la creación de un Moodboard es fundamental, y aquí puedes ver mis recomendaciones para crear moodboards estratégicos que te ayuden en el proceso de diseño de tu branding.

Moodboard_Visual Bloom.jpg




3. No tienes un estilo coherente para las fotografías

Este punto tiene un poco que ver con el anterior (y con el que sigue), pero las imágenes tienen un peso visual tan grande que considero que necesitan un espacio aparte.

La fotografía que utilizas en tus piezas de comunicación, tu sitio web o tus redes sociales por ejemplo, es tan importante para el branding visual de tu marca personal como tu logo. Las fotos, cuando están bien hechas y escogidas, tienen un gran poder evocativo pues con una sola imagen puedes comunicar la personalidad de tu marca de una forma muy efectiva. Pero esto no es fácil y es algo que muchas veces, por desconocimiento o por no querer invertir (tiempo o dinero) en tus fotos, se termina descuidando. Y aquí vienen los problemas, porque puedes tener un diseño de marca y web precioso, pero si las fotos que usas son de mala calidad, el resultado final se viene abajo estrepitosamente. Y ni qué decir de tu presencia en plataformas como Pinterest o Instagram, en las que el contenido visual es preponderante.

Pero no solo se trata de tener fotografías de buena calidad, también se trata de que las fotografías que uses sean coherentes con tu branding y que te mantengas usando el mismo estilo de fotos siempre. 

Solución:

  • Utiliza tu Moodboard para definir un estilo de fotografía coherente con el estilo visual de tu marca. Los Moodboards son unas herramientas de diseño muy útiles, así que no los pases por alto.

  • Define los elementos de tus fotos (tipo de composición, paleta cromática, tipo de edición, elementos de atrezzo) y utiliza siempre los mismos. Sé constante para que crees un estilo reconocible.




4. No eres consistente con tu branding

Y hablando de constancia… cualquier diseñador te dirá que ser consistente (o constante) es uno de los elementos fundamentales a la hora de implementar un branding visual. Utilizar siempre los mismos elementos gráficos y de la misma forma, es vital para generar reconocimiento de marca y tener un branding memorable, pero muchas veces se descuida.

Cuando eres inconsistente con tu branding visual diluyes tu marca, la debilitas y le restas personalidad… y eso es justo lo contrario que quieres lograr. Pero ¿cuándo estás siendo inconsistente con tu branding? 

Pues cuando usas muchas tipografías diferentes, cuando no respetas tu paleta de colores o ésta es tan amplia y variada que se vuelve difícil de identificar con tu marca, cuando no tienes un estilo visual consistente en tus imágenes, cuando utilizas todas las ilustraciones y gráficos chulos que te encuentras por ahí sin que tengan relación real con tu marca.


Es por esto que el Moodboard y el Brand Board son documentos de referencia de nuestras marcas que debemos tener siempre a mano, porque nos ayudan a comprobar de un vistazo si lo que estamos creando guarda relación con los lineamientos gráficos de nuestro branding.

Solución:

  • Escoge para tu branding de dos a tres tipografías (o una sola tipografía con diferentes variantes) y utilízalas siempre, sin cambiarlas por otras.

  • Escoge un máximo de cinco colores (dos principales, dos neutrales y uno de énfasis) y usa siempre esos, no andes modificando tu paleta de colores corporativos a cada rato, ni haciendo variaciones en los tonos de los colores.

  • Crea un Brand Board para que lo tengas siempre de referencia, ya que te va a ayudar muchísimo a mantenerte consistente con los elementos visuales de tu branding. Aquí te explico qué es un Brand Board y acá puedes descargar gratuitamente una guía y una plantilla para que crees el Brand Board de tu marca.

Brand Board_Visual Bloom.jpg

 

5. Recargas demasiado tus diseños

Un principio fundamental del diseño es que cada uno de los elementos presentes debe tener un sentido, un propósito. Si no ayuda a comunicar el mensaje, entonces crea ruido y recarga innecesariamente el diseño… y esto lo único que consigue es abrumar a tu público con información irrelevante. Imagina una pieza de diseño gráfico como un engranaje, en el que cada pieza debe cumplir una función y contribuir al objetivo principal.

Ninguna afirmación es absoluta pero en diseño, en el 90% de los casos, menos es más. El diseño de tu branding debe tener los elementos justos y necesarios para comunicar el mensaje de tu marca: ni más, ni menos. Además, los diseños sencillos (que no es lo mismo que simplistas), son mucho más potentes, elegantes y memorables.



Solución:

  • No le tengas miedo a los espacios en blanco y ten siempre presente que un diseño debe poder respirar. Cuando estés diseñando tu logo, tu página web, o tu tarjeta de visita pregúntate siempre: ¿este elemento gráfico que voy a añadir aporta algo realmente? Si la respuesta es “no”, déjalo fuera.

 

De manera general, estos son los principales errores que veo a diario, pero si tienes dudas o si hay algo que a ti personalmente te cuesta trabajo, cuéntamelo en los comentarios que te respondo encantada.

 

_______________

¡Hola! Soy Mónica, fotógrafa y diseñadora. Ayudo a pequeñas marcas creativas y conscientes a contar sus historias con un diseño minimalista, emocional y estratégico. En mi mi blog comparto recursos sobre branding, Squarespace, y fotografía. Y en mi web puedes conocer un poco más sobre mí y cómo puedo ayudarte a elevar tu branding y tu web en Squarespace. 

Sitio web    ⎮ Instagram    ⎮ Pinterest

_______________