Cuando pensamos en crear un proyecto o negocio online lo último que se nos pasa por la cabeza es llamarlo por nuestro nombre…los primeros pensamientos son inventar uno o elegirlo en función del proyecto que queremos montar. Esto cobra algo de sentido cuando lo que se quiere ofrecer son productos, pero si ofreces servicios y eres tú quien los da ¿no crees que tiene más sentido venderte tú, como profesional, en vez del servicio?.

Preguntando así puede que no lo veas del todo. Vamos por partes.

Todo va a depender de si lo que quieres es crear una pequeña empresa (con un equipo de trabajo), una tienda para vender productos (aquí habría que tener en cuenta si son productos propios o de otras marcas) o un emprendimiento profesional dónde vendas tus servicios.

Está claro que lo que tu vendes, creas y ofreces (por mucho que sea único), seguramente ya lo ofrecen otras empresas, tiendas o profesionales.

Necesitas diferenciarte. Hacer que se te identifique entre el resto. Destacar. Dar a conocer ese punto diferenciador que hará que te elijan y ahí entra en juego el desarrollo de la marca.

Hay diferentes tipos, yo en este curso me voy a ceñir a diferenciarte las marcas en función del tipo de proyecto a desarrollar.

 

TIPOS DE MARCAS:

Cuando se habla de crear una identidad para una empresa u organización, se está haciendo referencia a la Marca corporativa.d

Esta engloba todo lo que conlleva la empresa: su misión, sus servicios o productos, el equipo, valores y los diferentes clientes a los que se dirige.

Nace con una idea de proyecto y se crea en base a ella, bajo un nombre inventado y relacionado con lo que se ofrece.

La marca corporativa ayuda a las empresas a crear su identidad propia, esa que les permita diferenciarse de otras, transmitir su mensaje y englobar todo lo que ofrece bajo una misma imagen en el recuerdo de la mente de los consumidores.

Ejemplos: Apple, CocaCola, Google, Amazon, Sony, Nestle, Kinder… En el caso de CocaCola, marca corporativa representada por el color rojo, su tipografía característica del logo y su mensaje “destapa la felicidad”. Empresa que se ha expandido por el mundo, cuyo envase ha ido variando, pero su base (identidad de marca) siempre ha sido la misma.

Tú como profesional que lleva a cabo un proyecto, que ofrece de su saber hacer para ayudar en algo concreto a un grupo determinado de personas.

Aquí entra la venta de: servicios, infoproductos o productos propios. Cuando apuestas por la marca personal, estas apostando por ti, tu capacidad de dar, de ayudar, de evolucionar y ofrecer cosas cada vez mejores o diferentes.

Esto te permite ser más cercana. Todo el protagonismo te lo llevas tú. Dándote el permiso y la libertad de ir evolucionando y cambiando si así lo deseas o así lo exige tu nicho.

Tus servicios o productos, son solo algo que forma parte de lo que ofreces. No solo vendes eso, sino que te estás vendiendo tú misma como profesional, tu esencia, el que seas tu quien está detrás de todo dejando su huella…esto le da un plus de valor a lo que vendes.

Y si no fijate en Lucía Be que nació haciendo tocados para bodas y ahora es una marca única que incluye también ropa, papelería, y deco, a precios cada vez mayores (por que llevan su marca personal).

Aquí ya buscamos darle el protagomismo a eso que vamos a vender, bien sea un servicio, inforpoducto, producto o línea de estos.

La idea principal es que todo gire entorno a la oferta que va a realizarse: servicio o producto.

Esto en parte limita, pero puede ayudar a que un producto o servicio obtengan mayor visibilidad y posicionamiento en el mercado. Sin importar mucho si detrás estas tu u otra persona o empresa.

Para entenderlo, veamos unos ejemplos:

Lucía Be es marca personal, sin embargo dentro de la misma, incorpora marcas comerciales que hacen destacar y diferenciar sus productos como la “beauty pack” o la línea de papelería “no me da la vida”. Otros ejemplos más claros: Iphone, Ipad, Ipod, Imac dentro de la marca Apple o en mi caso: WomanWarriorPLANN y #PersonalBrandingModoON para diferenciar mis servicios e infoproductos.

Ahora que sabes las diferencias fundamentales de las marcas, es momento de que elijas cual es la que mejor se adapta a ti y no pienses mucho en lo que digo yo u otros, escucha tu intuición.

Ya sabes lo que te aportará una y otra, es momento de hacer balanza y decidirte. Incluso, como has podido ver, la marca comercial la puedes usar como una submarca, dentro de tu marca personal o corporativa.

Aquí el resumen de la lección de hoy:

Como ves cada una tiene sus pros y us contras, sus cosas buenas y sus cosas malas…todo va a depender al final de el tipo de proyecto que tu eligas llevar a cabo y de dónde quieres que recaiga el protagonismo. ¡Nos vemos en la siguiente lección! pero no sin antes hacer tus ejercicios wink.

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